sábado, 25 de febrero de 2012

El bajo continuo: ¿una moda pasajera del Barroco?

El Bajo Continuo, fue tan importante durante los siglos XVII y XVIII que algunos historiadores se refieren al Barroco como la época del Bajo Continuo. No hay aria, recitativo, coro, concerto, sonata en la que no se oiga esta textura que, os recuerdo consiste en una melodía grave + acordes o arpegios
El bajo continuo puede ser realizado por un instrumento solo, siempre que sea polifónico (claveórganoo por varios instrumentos,  uno grave que haga la  melodía del bajo (violoncello, viola da gamba, fagot...) y otro como el arpa o el laúd, que haga los acordes, arpegios o ripieno. 
De la parte del bajo continuo el compositor solo escribía la melodía del bajo y unos números o cifras (por eso a veces al bajo continuo se le llama bajo cifrado). En el ejemplo de abajo podéis ver la parte del bajo cifrado (la que lleva clave de Fa) que pone Violone e Cembalo, es decir violonchelo y clave. Está claro que el chelo hace las notas que están escritas, pero ¿qué hace el clave? Muy fácil, interpreta las cifras como acordes o arpegios tomando la nota escrita como la fundamental del acorde y el número le sirve para sacar la otra u otras notas del acorde. Por ejemplo, la primera cifra que vemos es un 6 debajo de Si bemol, quiere decir que el clave tiene que tocar también una sexta por encima, es decir sol


Esto es un aspecto muy interesante del bajo continuo ya que permitía al interprete un alto grado de improvisación y variación. Una misma obra tocada por distintos interpretes sonaba siempre distinta ya que la cifra podía ser interpretada de forma personal: arpegiada, en acordes, con notas de relleno, en octavas distintas, y por supuesto con distintos instrumentos.
Mirad estos dos ejemplos de una misma obra, Si dolce è el tormento de Monteverdi que hemos tocado en clase. Son la misma y son distintas. Monteverdi solo escribio la melodia de la voz y la del bajo, lo demás lo ponen los intérpretes.  Esa es la grandeza del bajo continuo.





Y todo esto empezó a desaparecer a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, a medida que se fue afianzando el estilo galante que luego sería conocido como clasicismo donde la textura de la melodía acompañada sustituyó a la del bajo continuo. Pero, oh milagro, escuchad esto, ¿oís ese bajo eléctrico y ese piano acompañando a la voz? Esto es de ahora, se llama JAZZ y de algún modo sigue utilizando la técnica del bajo continuo.




 Y un vídeo curioso, esto es un basso ostinato, es decir un bajo continuo que repite un patrón melódico insistentemente ¿a que no adivináis cual de los 5 músicos lo hace? ¿Y la parte de los acordes?



2 comentarios:

  1. Hola me pareció muy interesante el tema y me gustaría saber si me puedes decir mas ejemplos de canciones actuales que implementen el bajo continuo.

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  2. Una aclaración: el violone barroco y el violoncello barroco son 2 instrumentos diferentes.

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